Cada vez nos conectamos más a Facebook y Twitter desde el trabajo. Según un estudio de NextVisión Ibérica, el acceso a las redes sociales desde la oficina ha crecido un 16% en el último año y eso tiene una consecuencia: la seguridad.
El mismo informe señala que el que los empleados entren a sus perfiles en las redes sociales supone aumentar un 70% las posibilidades de ataques informáticos para las empresas.
El estudio vuelve sobre el tópico de la facilidad de distribución de códigos maliciosos y correo basura, así como la de realizar ataques de phishing en las redes sociales. Ante esto, al menos, la respuesta de Roberto Heker, director de NextVision, es clara:
“La solución no es prohibir el acceso sino instruir a los empleados sobre el uso de estas plataformas”. Ante esto propone a las empresas que acuerden con los empleados el tiempo y horarios de conexión así como el personal autorizado para acceder a las redes sociales.
“Es necesario concienciar a los empleados sobre los riesgos que entraña para la seguridad de la información corporativa”, establece. Recomienda además que los trabajadores dispongan una cuenta personal y otra profesional.
En la actualidad, según señala la compañía, en España tres de cada diez usuarios de las redes sociales se conectan desde sus puestos de trabajo.
