Norcoreano: “El límite del humor está en herir u ofender a otras personas”

Detrás del popular perfil de @norcoreano, uno de los más populares en Twitter en castellano, se encuentra un andaluz de 31 años que estudió sociología, curraba en el extranjero cuando explotó su cuenta y se volvió a España cuando le hicieron un par de propuestas relacionadas con Twitter para trabajar.

Ahora tiene una agencia de comunicación digital con tres amigos (Agencia Plop) y colabora en Atresmedia, Marca y Oxfam. Le gustan los bares, las series de HBO, los libros de Milan Kundera y Julio Cortázar y los discos de Arcade Fire y Devendra Banhart. No le gusta la gente convencional, la que vive con el piloto automático, dice lo que hay que decir y cuelga imanes en el frigorífico. Hoy “nos trasladamos” a Corea del Norte para hablar con él. 

– ¿Por qué y cómo se creó el perfil de @norcoreano?

Se creó unos días después de la muerte de Kim Jong-il. Yo estudié Sociología y me gustaba la política, en esa época me había dado por leer y ver documentales sobre Corea del Norte.

– ¿Cuáles eran sus objetivos?

Echar un par de días de risa con el tema y seguir luego con mi cuenta de Twitter principal, que era otra.

El tuitero lo tiene más difícil para vivir de ello que el youtuber

– ¿Qué te ha permitido conseguir la popularidad obtenida?

No es algo reflexivo, no es que un día pensase: “Voy a crear una cuenta de Twitter, voy a tener muchos seguidores y voy a vivir de ella”. Me surgió así y ya está.

– ¿Se puede ganar uno la vida “en” las redes sociales? Porque “con” las redes sociales entendemos que sí, pensando, por ejemplo, en los community managers, etc

Se puede, más o menos. Yo tengo que currar llevando cuentas de Twitter para otras marcas, escribir en otros medios y hacer cosas así para completar los ingresos que me proporciona “directamente” @norcoreano, pero a la vez también puedo permitirme rechazar trabajos porque implican hacer cosas que no me apetecen o implican separar persona del personaje: radio, congresos, másters de comunicación y cosas así. Dicho esto, el tuitero lo tiene más difícil para vivir de su cuenta que alguien que esté en Youtube, Facebook o Instagram.

– ¿Ha recibido alguna notificación/comentario, amenaza… desde Corea del Norte?

No, Cao de Benós me llama payaso cada vez que le preguntan por mí en la COPE, Intereconomía… pero ya está. Desde España sí, alguna.

– ¿Nos falta sentido del humor en las redes sociales?

Sí, aún así en Twitter hay más sentido del humor que en la calle. Aprovecho para decir algo que seguramente esté mal visto: los límites del humor sí existen, aunque sean subjetivos y distintos para cada persona. Para mí algo deja de ser humor cuando el objetivo es herir u ofender directamente a una persona en lugar de provocar la risa de otras.

– ¿Qué opina de quienes se esconden detrás de un avatar para amenazar, mentir…?

Que es un problema de falta de empatía y la falta de empatía es un síntoma de idiotez. Aprovecho para pedirle perdón a Obama por los 1.500 tuits de ofensa continua.

– ¿Está todo permitido en las redes sociales?

No, a la vista está que cada vez hay más juicios por “tuits”.

– Fútbol, religión…. ¿deberíamos dejar de hablar de política en las redes sociales?

No, de política hay que hablar, de la política depende nuestra organización social y la calidad de nuestra vida. Lo que quizás sí hay que dejar de hacer es de creer en verdades absolutas, deberíamos relajar un poco nuestras convicciones. De religión también hay que hablar, yo al menos no me siento cómodo cuando gran parte de la sociedad estructura su moral y sus acciones en torno a una mentira.

Twitter no es una red para todo el mundo, como Facebook o Instagram

– ¿Ha metido alguna vez la pata en las redes sociales?

Con Norcoreano creo que no, con la cuenta de Plop sí. Más que meter la pata, escribí algo sabiendo que se podía malinterpretar y se malinterpretó, hice el idiota. Fuimos TT y se escribió mucho sobre ello en Twitter, blogs y demás. Les hice pasar un berrinche a mis compis.

– ¿Recomienda borrar tuits?

Por algún motivo que no entiendo muy bien está mal visto borrar tuits, es algo cultural, como si al registrarte en Twitter firmases un contrato para ser esclavo de tus palabras y apaleado por tus contradicciones. Yo sí borro tuits, nunca porque sean polémicos y me arrepienta de ellos, lo hago porque vistos con el tiempo algunos me parecen flojos, por “purificar” mi timeline.

– ¿Cuál es la clave del éxito de un perfil satírico como el suyo?

Aunque suene mal, creo que lo más importante es la persona que escribe. En mi caso, antes de tener Norcoreano tuve otra cuenta que en 2012 que ya tenía 50.000 seguidores y era una de las cuentas de humor más seguidas en esa época.  Luego creé Norcoreano sin utilizar la otra cuenta para impulsarla, y terminó siendo aún más grande.

Me suelen ir bien también las cosas que hago “por encargo”, así que he llegado a la conclusión de que lo que escribo y la forma en la que lo escribo, gusta. En el caso de Norcoreano hay factores que ayudan: lo bizarro del personaje y la distancia con la que lo vemos Corea del Norte, que permite “frivolizar” un poco con temas sensibles.

– ¿Cuáles son las claves para que un contenido viralice en una red social como Twitter?

Dos: un contenido de calidad y una estructura de difusión suficiente para que prenda la mecha y se dispare, es decir cuentas grandes que compartan el mensaje.

– ¿Está Twitter tan malito como nos cuentan? (falta de monetización, estancamiento del número de usuarios…)

Como empresa parece que sí, no consigue generar los ingresos que le presuponen a una red social con su número de usuarios. Como instrumento no tanto, está estancado en su crecimiento de seguidores porque no es una red “para todo el mundo” como lo son Facebook o Instagram, pero para muchos de sus usuarios, es su red social favorita y, por ahora, insustituible.

Manuel Moreno

Periodista y fundador de TreceBits. Consultor y profesor de redes sociales y periodismo 2.0, colabora con varios medios de comunicación. Autor de: "El Gran Libro del Community Manager", “Cómo triunfar en las redes sociales” y "Yo también la lie parda en Internet".

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerte el mejor servicio. Si continúas navegando, entendemos que aceptas su uso. Puedes obtener más información aquí. ACEPTAR
Aviso de cookies