¿Se trata de un hecho aislado o la confirmación de que las marcas comerciales se han dado cuenta del poder de los nuevos medios de comunicación social? La decisión de Pepsi da que pensar. La popular casa de bebidas ha decidido no gastar dinero en un anuncio en la Super Bowl americana para dedicarlo a una campaña de marketing en redes sociales. Curioso, ¿no?
En Estados Unidos la Super Bowl es uno de los programas más vistos en televisión del año, y las casas comerciales literalmente se pelean por conseguir que su anuncio sea de los que se emita durante las pausas publicitarias, pagando cifras astronómicas por ello y realizando grandes desembolsos por filmar el comercial más llamativo. Sería como anunciarse justo antes de las campanadas de Nochevieja en España, por ejemplo.
Uno de los anunciantes tradicionales en la Super Bowl ha sido Pepsi, la marca de bebidas que le planta cara a Coca Cola en Estados Unidos. Otros años, incluso han contratado a la mismísima Britney Spears para que protagonice un anuncio específico para la Super Bowl. Sin embargo, este año han tomado una decisión sin precedentes: no invierten en publicidad en la Super Bowl y destinan los dólares que se iban a gastar a realizar una campaña de márketing en redes sociales.









