Fernando Díaz de la Guardia: “La impunidad lenguaraz de muchos tuiteros me entristece”

ENTREVISTA a Fernando Díaz de la Guardia, periodista y presentador de televisión. Rostro muy popular en Canal Sur Televisión, donde durante años condujo varios espacios informativos, en la actualidad copresenta junto a María Casado el programa “La Mañana” en Televisión Española. Hablamos con él sobre periodismo, televisión y, cómo no, redes sociales. De hecho, nuestra conversación se inició en Twitter…

-Fernando, ¿cómo crees que han cambiado las redes sociales el ejercicio del periodismo?

-Comencé a trabajar en la radio deportiva, en Radio Granada de la Cadena SER, en 1990. Entonces para conseguir el resultado de un partido de fútbol modesto había que llamar al cuartel de la Guardia Civil del pueblo del equipo local para que la pareja de agentes desplazada al partido te dijera el resultado. Era la fuente más fiable. Por supuesto carecíamos de teléfonos móviles y si “la pareja” regresaba al cuartel esperábamos un rato más. Si finalmente la hora se echaba encima, llamábamos a los bares del pueblo para preguntar por el resultado

¡Delirante! Cotejábamos la información llamando a varios bares. Así trabajábamos en los pueblos sin corresponsal. La segunda parte era construir las clasificaciones con unos procesadores de texto muy rudimentarios. Y de eso no hace ni treinta años. Ahora esa forma de trabajar resulta impensable y hasta las categorías futbolísticas más básicas disponen de foros que “en tiempo real” te permiten conocer la información. Es solo una vivencia, pero me parece un ejemplo del cambio.

Tengo el compromiso diario de levantar la cabeza y desviar la mirada de la pantalla de las redes sociales y la televisión

-¿De qué manera puede utilizar las redes sociales el periodista para sacarles partido en su trabajo?

-Las redes sociales reúnen a las principales cabeceras informativas. En Twitter puedes conocer al momento cualquier última hora por lo que también son una herramienta para consultar noticias. Y por tanto el trabajo del propio periodista queda adaptado formalmente a la red social y puede verse enriquecido.

-¿Cuáles serían los peligros de estas plataformas para los profesionales de la información?

-Que por la maldita velocidad y el afán de anticipación desvirtuemos nuestro propio trabajo o que lo banalicemos por el empeño de reducirlo a unos pocos caracteres. Y por supuesto que “elevemos” la opinión de cualquier internauta a la categoría de verdad indiscutible. Se trata de navegar e interactuar con sentido común y criterio profesional.

-¿Crees que en televisión se les está sacando todo el provecho posible?

-Puedo hablar por el programa en el que trabajo, “La Mañana”. Es interesante mantener un contacto online con los espectadores que de ese modo no solo son destinatarios sino que además son partícipes de los contenidos. Queda mucho por hacer pero percibimos su recepción tanto en las redes generales como el propio whatsapp del programa.

-¿Por qué crees que la mitad de los espectadores usa ya la doble pantalla y tuitea mientras ve la televisión?

-Porque somos muchos los que nos hemos acostumbrado. Ahora bien, tengo el compromiso diario de levantar la cabeza y desviar la mirada de ambas pantallas. Hay vida fuera. El abuso horario de la observancia de las redes y de los medios audiovisuales por interés profesional termina por aislarme. Es curioso, mirar a lo supuestamente  universal nos puede aislar.

-¿Cómo podemos luchar contra las “fake news” que circulan en las redes?

-La única red social que realmente utilizo es Twitter y, francamente, entendiendo que es un reflejo de parte de la sociedad, que recoge iniciativas y aportaciones que pueden resultar útiles, el foro de discusión que desata un mensaje suelen transmitir inquina, soberbia, ventajismo, reproche, descalificación y muchas veces insulto.

Bajo seudónimos, la impunidad lenguaraz de tantos participantes me entristece. Se acaba buscando el titular más ingenioso, sin por supuesto profundizar, y cuanto más hiriente mejor. Está bien emplear estas vías para la denuncia y la libertad de expresión pero no estoy de acuerdo en que un foro de discusión, de intercambio de pareceres e ideas, se transforme en una competición de reproches.

Me suplantaron mi identidad varias veces en Facebook y con mi cara y mi nombre decían barbaridades

-¿Eres más de Twitter, Facebook u otra red social?

-Me suplantaron mi identidad varias veces en Facebook y con mi cara y mi nombre decían barbaridades. Hubo numerosas reacciones a mis supuestos opiniones que iban dirigidas contra mí. Intenté defenderme pero me pareció que era como ponerle “puertas al campo”. Así que al final me limité a Twitter como herramienta profesional y por disponer de algún medio de proyección en redes.

-¿Se puede/se debe mezclar vida personal y profesional en las redes?

Después de mi experiencia creo que no, pero hablo por mí. En casa intentan convencerme para que me registre en Instagram, con un perfil más personal, más cercano. De momento me resisto. Veremos.

-¿Has metido alguna vez tú la pata en las redes sociales?

Al escribir demasiado rápido algún tuit.

-¿Cómo saliste de esta situación?

Borrando… que para eso Twitter sí te da una segunda oportunidad… aunque sin mucho margen.

Manuel Moreno

Periodista y fundador de TreceBits. Consultor y profesor de redes sociales y periodismo 2.0, colabora con varios medios de comunicación. Autor de: "El Gran Libro del Community Manager", “Cómo triunfar en las redes sociales” y "Yo también la lie parda en Internet".

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