YouTube retira 2 millones de horas de contenidos no apropiados al día

YouTube logo con formas

YouTube, la app que registra un mayor tiempo de uso al mes entre los cibernautas, ha hecho públicas unas estadísticas sobre la frecuencia con la que sus usuarios se ven expuestos a vídeos que violan su política de contenidos. Aunque la compañía asegura que cada vez es más rápida y eficaz en reconocer y retirar estos vídeos, su portal sigue publicando contenido que genera desinformación y discurso de odio.

Sólo el 0,18% de los contenidos publicados en YouTube viola sus políticas

Al igual que Facebook, YouTube ha estado en el punto de mira en los últimos años, acusado de ser parte necesaria en la difusión y promoción de teorías conspiranoicas y movimientos extremistas. El sistema de recomendación de vídeos de la plataforma, el algoritmo de YouTube, ha sido especialmente criticado argumentando que contribuye a la radicalización de los usuarios.

Para demostrar que se ha puesto las pilas en este asunto, la plataforma ha publicado unos datos en los que muestra que solo entre el 0,16 y el 0,18% de los vídeos publicados en YouTube en el cuarto trimestre de 2020 violan las normas de la empresa. Esas cifras suponen una bajada del 70% respecto al mismo período de 2017, cuando la empresa empezó a medir esta variable.

No obstante, si se tiene en cuenta que en YouTube se consumen mil millones de horas de vídeo todos los días, dicho porcentaje de contenido prohibido supone casi dos millones de horas diarias de visionado. Una cantidad potencialmente peligrosa que, además, no tiene en cuenta todos los vídeos que se suben a YouTube, sino solamente una muestra que la empresa considera representativa del total.

Pese a todo, la plataforma de vídeo asegura que es capaz de detectar, de forma automática, el 94% del contenido que viola sus políticas. De ese porcentaje, un 75% es retirado de la web después de conseguir 10 visualizaciones. “Mi principal prioridad, la principal prioridad de YouTube, es estar a la altura de nuestra responsabilidad como plataforma global”, ha informado Neal Mohan, jefe de producto de la compañía, “y esta es una de las estadísticas más destacadas en ese sentido”.

Aún así, los críticos con la compañía creen que no está haciendo lo suficiente ni actuando con la suficiente diligencia para retirar contenidos problemáticos. Este pasado año, por ejemplo, YouTube fue la principal vía de difusión de desinformación relacionada con el covid-19 y las vacunas.

De hecho, los más escépticos en este sentido creen que, dado el gran volumen de contenido que se sube y se consume en YouTube diariamente, hacen imposible que la compañía vaya a ser nunca capaz de controlar lo que se publica en su página.

Bernardo Álvarez

Graduado en psicología y periodista entre Asturias y Madrid. Interesado en Interesado en política internacional, tecnología, medio ambiente y cultura

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