Japón tiene la culpa de los emojis que ‘nadie’ usa
Miles de conversaciones diarias fluyen de un lado al otro del mundo con la ayuda inestimable de los emojis, emoticonos que representan muchas cosas de la vida real: trenes, paellas, bailes, deportes…
Gracias a ellos, los usuarios de mensajería pueden descodificar en el sentido correcto el mensaje escrito que reciben. No obstante, hay algunas incógnitas que los emojis suscitan, como por ejemplo… ¿por qué hay casi 10 tipos diferentes de trenes? ¿Realmente necesitamos todos? Seguro que muchos ni se utilizan…
Unicode recibe emojis realizados de forma anónima, pero son las empresas de smartphones quienes deciden incluirlos
El fundador de la «Emojipedia», Jeremy Burges, explicó recientemente que la respuesta de algunas aparentes incongruencias de la tabla de emoticonos se encuentra en Japón.
El país asiático añadió emojis a sus conversaciones escritas mucho antes que el resto del mundo, y las diferentes versiones que se han hecho populares prodecen de allí, así que muchos emojis tienen que ver con el país y tienen explicación solo para ellos.
Como explicación a por qué unos emojis se ven tan diferentes en los distintos dispositivos, se puede culpar a los desarrolladores. Los emojis son los que son, pero Unicode, el estándar para unificar los diseños, pone más interés en que todos los móviles puedan descodificar el mensaje que en que se parezcan.
La diferencia es tal que hay emojis que pueden llegar a significar cosas totalmente diferentes siendo, en teoría, el mismo. Ya vimos hace unos días que Google va a tratar de normalizar el diseño en su nueva versión de Android, pero eso es sólo un paso.
Cualquiera puede enviar propuestas de emojis a Unicode, aunque tendrán que pasar un duro proceso de aprobaciones hasta llegar a los teléfonos móviles. En España fue famosa la campaña para tener un emoji de paella, que se consiguió finalmente -más o menos- y en la actualidad, por ejemplo, se lleva a cabo otra para incorporar el emoji de enfermera.