YouTube ha comenzado a limitar las recomendaciones reiterativas de vídeos que idealizan determinados cuerpos, peso o apariencia física, así como los que animan a realizar ejercicios constantemente.
La compañía, en un intento de evitar que los adolescentes puedan a ver vídeos que les resulten dañinos en la plataforma, extiende ahora a toda Europa esta medida de limitación que ya incorporó en Estados Unidos en 2023. La intención de YouTube, que cuenta con una herramienta específica para dar más visibilidad a los vídeos de salud de fuentes oficiales (YouTube Health), es aplicar la misma medida también en el resto del mundo durante los próximos meses.
En qué consiste la limitación
Tal y como ha explicado YouTube, lo que se trata de evitar es que se les esté recomendado repetidamente a los usuarios más jóvenes vídeos de categorías específicas, como los contenidos que «comparan el aspecto físico e idealizan unos cuerpos sobre otros, o que idealizan conseguir un determinado nivel atlético frente a cuerpos de mayor peso».
Según la compañía, puede que estos vídeos, por si solos, no supongan un problema ni pongan en riesgo la salud mental de los adolescentes, pero si los ven uno tras otro, de manera reiterativa, podrían ser perjudiciales. Es por eso que no dejarán de mostrarse, pero sí que se controlará el número de vídeos de ese tipo que cada adolescente puede llegar a consumir durante su empleo de la plataforma.
La medida es aplicada tras haber sido solicitada por el Comité de Apoyo para los Jóvenes y las Familias de YouTube, un grupo creado en 2018 y que está compuesto por expertos en comunicación infantil, aprendizaje digital y desarrollo del menor. Su papel es vigilar el impacto que el contenido online puede tener en los más jóvenes, especialmente los adolescentes, que son grandes consumidores de vídeos en la plataforma propiedad de Google.
Según señala el comité, «los adolescentes tienden más a adquirir percepciones negativas sobre si mismos que los adultos cuando ven ciertos mensajes sobre idealización de cuerpos de manera repetida en el contenido que consumen online».
Junto a este tipo de medidas, también se recomienda el empleo de controles parentales en YouTube en el caso de que sea necesario limitar los contenidos a los que acceden los adolescentes o tener un mayor control sobre el consumo de vídeos que realizan.



