Posiblemente hayas visto las siglas CC y CCO cuando escribes un email y quizá no sepas qué quieren decir. No te preocupes porque en este artículo te explicaremos qué significan, cuál es su origen y cómo las puedes emplear.
Literalmente, CC significa «copia de carbón» (del inglés «carbon copy») y CCO «copia de carbón oculta» (del inglés «Blind Carbon Copy»). Son dos funciones muy comunes en los correos electrónicos, cuyo origen se remonta a la era en la que existían las máquinas de escribir. CC se refiere a las copias que se hacían en el pasado en papel empleando papel carbón entre las hojas (de ahí, copia de carbón).
En la era digital, se utiliza el término CC en un correo electrónico cuando se envía una copia del mensaje a otras personas además del destinatario principal, y todos los que reciben el correo pueden ver las direcciones del resto de contactos que se encuentran incluidos en ese campo.
CCO cumple con una función bastante similar a la CC en cuanto a la acción de enviar una copia a otros destinatarios. Sin embargo, en este escenario, las direcciones de los destinatarios que se colocan en el campo CCO siempre van a permanecer ocultas. Esto quiere decir que los demás involucrados en el correo no tienen forma alguna de ver a qué otras personas más se ha remitido ese correo.
Cómo emplear CC y CCO de manera correcta
Las funciones CC y CCO se encuentran en la parte derecha de la pantalla cuando escribes un correo en Gmail, o en la parte superior de un gestor de correo como Microsoft Outlook.
Su posición dependerá del programa o sistema de correo que estés empleando. Debes saber que vendrán desactivadas por defecto, pero puedes activarlas haciendo clic en la opción que desees, o directamente agregando los destinatarios.
Para qué se utiliza CC
El uso correcto de las mismas va a depender del contexto en el que estés enviando el correo y del propósito de tu comunicación como tal. Puedes emplear CC cuando quieres que varios destinatarios estén al tanto de esa conversación, sin que esto suponga que esperas algún tipo de respuesta de su parte.
Por ejemplo, es común usarla entornos laborales para que mantener informados a colaboradores o responsables que pudieran no estar directamente implicados en la conversación, pero que pudieran necesitar conocer cómo avanza algún asunto en específico.
Lo recomendable es que intentes emplearla con cuidado. Verifica que todos los destinatarios tengan en realidad relevancia en la conversación, puesto que todos verán a quiénes más les has remitido el correo.
Para qué se emplea CCO
Por otra parte, CCO es una opción que puedes utilizar cuando tengas que enviar un correo a varios destinatarios, pero no quieres que estos se enteren de quiénes más han recibido ese mismo mensaje.
Puede ser importante en situaciones donde la privacidad de lo que remites es muy importante, como el hecho de enviar un correo masivo a clientes o personas que en realidad no se conocen entre sí.
También es útil cuando necesitas incluir a alguien en la conversación sin que los demás sepan que lo has hecho. De hecho, con CCO puedes evitar que los destinatarios respondan de forma innecesaria a todos los involucrados en correo. De esta manera, reduces la posibilidad de que se generes correos innecesarios o que se creen en largas cadenas de conversación que pueden tergiversar el mensaje inicial.



