Las infografías permiten presentar grandes cantidades de información de forma efectiva, mejorando la comprensión y el recuerdo. Ahora bien, la clave está en resumir lo más importante en un espacio reducido y que se entienda claramente.
Hacer una infografía que genere atención y consiga interacción no es tarea fácil. Esto puede ser complicado si no tienes en cuentas ciertos aspectos como priorizar lo más importante, utilizar un diseño atractivo y colocar datos confiables.
Para crear infografías que realmente impacten, en este artículo aprenderás las mejores técnicas.
Recomendaciones para crear infografías claras y llamativas
Antes de empezar a crear una infografía es importante que tengas en cuenta estas recomendaciones que te aseguran resultados claros. Pon en práctica estos consejos para mejorar tus diagramas informativos.
Coherencia
A la hora de elegir un tema para hacer una infografía es muy importante mantener una coherencia interna. De esta manera, los gráficos utilizados no pueden limitarse a una estética agradable, sino que se tienen que corresponder con el tema del que se está hablando.
Además, los temas tratados deberían ir en consonancia con el campo al que se dedica la marca. Si bien es bueno diversificarse, una línea coherente de contenidos es vital para mantener una audiencia fija y para no despistar a los seguidores.
En esta infografía sobre las 17 cualidades del Community Manager se puede ver cómo cada uno de los puntos tiene un pequeño dibujo que ilustra perfectamente el contenido del mismo. Además, al hablar de redes sociales, unos iconos centrales con los logos de las más reconocibles plataformas dan la clave al instante sobre el tema que se está tratando.
Sintetiza la información
Simplifica al máximo la información que buscas compartir. Para lograrlo debes marcar las palabras clave que dan sentido a lo que quieres expresar. Selecciona solo lo que realmente va a aclarar las dudas a los demás.
Debes leer bien el texto que quieres resumir y tomar las ideas principales. Formula preguntas ¿Qué dice? ¿De qué habla cada sección? También, puedes hacer un resumen de lo leído y de ahí tomar lo más relevante para la infografía.
Contenido visual explicito
Las infografías tratan de explicar un tema usando imágenes, así que reduce un poco las palabras y sustitúyelas por iconos, gráficos y diagramas de flujo. Por ejemplo, el uso de flechas para indicar el origen y trayecto de la información.
Usa tus propios diseños siempre que puedas. Si bien en Internet se pueden encontrar miles de recursos visuales libres de derechos, es mejor utilizar diseños propios. En primer lugar, esto crea una imagen de marca que será fácilmente reconocible y dotará de identidad a la compañía. Además, siempre encajará mucho mejor algo creado a medida que una imagen o un vector rescatado de un banco de imágenes.
Utiliza una jerarquía y estructura lógica
Explica todo paso a paso manteniendo un orden lógico desde el comienzo hasta el final. En caso de existir vertientes porque un determinado elemento tiene otros procesos, déjalo claramente expresado.
Inicia con un título llamativo que explique de forma general la infografía. Crea secciones explicando cada una de ellas. Procura que todo este alineado y en una ubicación especifica para que la lectura sea efectiva tanto de izquierda a derecha como de arriba hacia abajo.
Añade colores con contraste
No puedes mezclar colores sin sentido o que no tengan un contraste entre ellos. Recuerda que la protagonista es la información, los tonos simplemente harán que resalte lo más importante. El objetivo es facilitar la lectura o no cansar la vista del lector.
Los colores sin armonía van a crear distracciones y generar fatiga, así que combina tonos usando un circulo cromático, que te indica qué paleta usar y cómo mezclarla cálidamente.
Tipografía legible
No uses un tipo de letra pesado o con demasiado diseño, esto solo hace que luzca bien, pero nada se podrá entender. Para las infografías lo recomendable es colocar una tipografía suave, que ayude a resaltar el texto con negrita y las ideas importantes.
Las más recomendadas son Roboto, Lato, Montserrat, Open Sans y Helvética. Puedes jugar un poco con estas tipografías usando un máximo de tres de ellas muy bien distribuidas. En cuanto al tamaño, nada debe ser más grande que el título o los subtítulos, aunque puedes aplicar diferencia en palabras de valor.
Veracidad
Debes obtener la información siempre de fuentes oficiales, investigaciones reconocidas o autores especialistas en el tema. Para darle mayor firmeza y confianza a la infografía recuerda colocar de dónde has tomado los datos, haciendo referencia a autores, nombres de libros, sitios web reconocidos, años de publicación, entre otros.
Comprobación
az una vista previa para comprobar que todo es legible: Una vez se haya terminado la infografía, lo ideal es hacer una preview para ver de qué manera se van a visualizar en redes sociales y cerciorarse, por ejemplo, de que la fuente elegida es legible, de que la infografía no es demasiado pequeña, etc.



