Movimiento interesante el que se ha producido a nivel empresarial, aunque en la práctica no implique que la red social X cambie de manos: el magnate Elon Musk ha vendido la red social X (antes conocida como Twitter) a su propia empresa de Inteligencia Artificial, xAI.
Musk compró Twitter (la por entonces conocida como Twitter) en octubre de 2022 por 44.000 millones de dólares. Ahora se la ha vendido a su propia empresa de IA -que fue lanzada en 2023- en una operación por valor de 33.000 millones de dólares, lo que supone haber devaluado el precio de la red social en 11.000 millones de dólares en dos años. Eso si, gracias a la adquisición, xAI pasa a tener una valoración de mercado superior a los 80.000 millones de dólares.
Actualización: xAI ha sido comprada por Space X, también propiedad de Elon Musk en febrero de 2026.
El cambio de titularidad no supone un cambio de propietario en la práctica, pues el multimillonario -y mano derecha de Donald Trump como responsable del departamento de Eficiencia Gubernamental de Estados Unidos- continuará dirigiendo el futuro de la red social X. Sin embargo, tal y como ha reconocido, el movimiento sí que permitirá que X avance en cuanto a servicios y funcionalidades relacionadas con la Inteligencia Artificial.
«La operación desbloqueará un inmenso potencial al combinar la avanzada capacidad y experiencia en IA de xAI con el enorme alcance de X». «Los futuros de xAI y X están entrelazados. Hoy damos oficialmente el paso de combinar los datos, los modelos, la computación, la distribución y el talento», ha reconocido el directivo.
La red social X ya cuenta con funciones de IA avanzadas -entre ellas, el chatbot conversacional Grok, desarrollado por xAI- pero a partir de ahora la integración de esta tecnología será mucho mayor, al ser xAI propietaria de pleno derecho de la red social X, por lo que podrá aplicar en ella sus últimas innovaciones sin problemas mercantiles.
De hecho, xAI ya emplea los datos de las publicaciones realizadas por los usuarios de X para entrenar sus modelos de Inteligencia Artificial -algo que quien quiera impedir puede hacerlo como explicamos en otro artículo- pero a partir de ahora podrá utilizarlos sin implicación legal alguna.
Según ha reconocido Musk, gracias a la unión de ambas empresas, podrán ofrecer «experiencias más inteligentes a miles de millones de personas». Pero además, aclaró: «siempre manteniéndose fiel a nuestra misión principal de buscar la verdad y avanzar en el conocimiento»



