Facebook anunció la compra de WhatsApp el 14 de febrero de 2014. La operación, por la que desembolsó 19.000 millones de dólares, se convirtió en una de las adquisiciones más importantes de la historia de Internet hasta la fecha.
La operación se anunció por 16.000 millones de dólares, entre efectivo y acciones, a los que se sumaban otros 3.000 millones en acciones restringidas para los fundadores y empleados de WhatsApp, sujetas a un periodo de consolidación de cuatro años. De ahí que la cifra total de la operación se situara en torno a los 19.000 millones de dólares.
WhatsApp había sido fundada por Jan Koum y Brian Acton, dos antiguos empleados de Yahoo!, solo cinco años. Se trataba de una herramienta de mensajería rápida, muy sencilla de utilizar, que permitía prescindir de los tradicionales SMS.
Era muy popular en iPhone, y en febrero de 2014 contaba con 450 millones de usuarios activos mensuales, el 70% de los cuales empleaba el servicio a diario. Sumaba más de 1 millón de usuarios registrados cada día gracias a su simplifidad: se centraba solo en las conversaciones privadas.
Para Mark Zuckerberg, fundador y consejero delegado de Facebook, la compra significaba una apuesta estratégica por el futuro de la comunicación móvil. A pesar de contar con su propia app de mensajería, Messenger, la adquisición le permitía ampliar su presencia internacional y le deba acceso a una enorme comunidad de usuarios que ya empleaban el móvil como vía de comunicación principal.
Pero el acuerdo incluía ciertas cláusulas, como el compromiso de mantener WhatsApp como un servicio independiente. La aplicación debía conservar su marca, su sede en Mountain View (California) y su identidad propia, haciéndose imposible la fusión con Messenger.
Jan Koum continuó al frente de WhatsApp y se incorporó al consejo de administración de Facebook, desde donde consiguió el compromiso de que WhatsApp no introduciría publicidad, algo que se ha mantenido hasta la fecha a excepción de la publicidad en los Estados de WhatsApp, contenido que se lanzó mucho más tarde y donde la presencia de anuncios es escasa.
Tras superar los trámites regulatorios correspondientes, la compra se cerró el 6 de octubre de 2014 en Estados Unidos, cuando Facebook convirtió WhatsApp en una filial de su propiedad.
Fue a partir de ahí cuando WhatsApp fue ampliando sus funciones, incorporando llamadas, videollamadas, herramientas para empresas y nuevas opciones de comunicación, como el lanzamiento de los Estados o los Canales de WhatsApp.



