Cuando Google despliega un nuevo cambio de algoritmo, ya sea un «Core Update» o una actualización menor, centrada por ejemplo en combatir el spam, no realiza la modificación de forma drástica, sino que los cambios se van desplegando a lo largo de varias semanas o incluso meses, hasta que se completa al 100% la integración.
Cuando el Update finaliza, Google suele comunicarlo, pero la compañía no ha explicado nunca por qué esos despliegues no son automáticos y tardan tiempo en completarse. Sin embargo, hay algunas pistas que permiten saber cómo podrían funcionar y por qué toman tiempo en completarse.
Razones por las que los Updates de Google tardan en desplegarse
En primer lugar, hay que tener en cuenta que las actualizaciones de núcleo («Core Updates») suelen tardar unas dos semanas en desplegarse por completo. Esto se debe a que Google tiene que ajustar las «quality signals» (es decir, las señales de calidad) para cada URL que tiene indexada.
Los sitios web son revisados regularmente. Google visita con más frecuencia aquellos que sabe que se actualizan con mayor regularidad. Sin embargo, los sitios web más viejos y aquellos que se actualizan con menos frecuencia, tardan más en volver a revisarse.
Este podría ser el principal motivo por el que una actualización puede tardar hasta un mes en completarse, ya que sería el tiempo que tardaría el algoritmo en revisar todas las URL indexadas siguiendo las nuevas señales de calidad.
Por otra parte, este tiempo también dependerá de la cantidad y extensión de los cambios introducidos, ya que cuanto más grandes sean los cambios a las señales de calidad, más tardará Google en revisar y asignar una nueva puntuación de calidad al contenido indexado.
En cuanto a las actualizaciones menores, estas no tienen por qué desplegarse mucho más rápido. En realidad, esto es así porque la mayoría de estas «pequeñas actualizaciones» forman parte de una gran actualización, por lo que no se procesan de nuevo todas las URL hasta que se han lanzado todos los cambios y se ha completado el proceso.
Sea como sea, no parece probable que en el futuro las actualizaciones de los algoritmos de Google se lancen en tiempo real. Hay que tener presente que Google dispone de una red de servidores y centros de datos muy extensos, y que por muy bien que funcionen y por muy sincronizados que estén, siempre habrá errores y pequeñas demoras en la transferencia de datos y las comunicaciones.



